Uno de los casos más sonados de dopaje en la gimnasia sucedió después de los Juegos Olímpicos de Sidney 2000. En dicho evento una rumana de nombre Andreea Raducan maravilló con su actuación a los espectadores, lo cual la hizo ganadora de la medalla de oro por equipo, medalla de plata en bóveda y lo que la catapultó a ser de las mejores en Sidney fue el primer lugar en all around.

Pero, apenas unos días después de haber terminado la competencia las cosas cambiaron. Raducan fracasó en una prueba de drogas después de tomar la medicina para el resfriado proporcionada por su médico, y posteriormente fue despojada de su medalla de oro general. Estaba claro en ese momento que Raducan no sabía que la medicina para el resfrío contenía una sustancia prohibida.

Tan solo le bastaron dos píldoras de Nurofen Cold & Flu, medicamento que contiene pseudoefedrina, una sustancia prohibida. Entrenadores, equipo de trabajo y el mundo de la gimnasia la apoyaron. La argumentación principal de su equipo fue que como menor de edad, sólo había seguido el plan de tratamiento recomendado por Ioachim Oana, el médico del equipo. Pero el Comité Olímpico Internacional no cedió y Raducan fue despojada de su medalla, la cual se le otorgó al segundo lugar del certamen.

Incluso,  Amânar, quien recibió la medalla de oro, Olaru fue promovido a la plata, y el ex cuarto clasificado Liu Xuan con bronce. Todas se pusieron de acuerdo para regresar la medalla a la rumana en una muestra de solidaridad, sin embargo ella no lo aceptó.

A pesar de lo sucedido Andreea Raducan continuó con sus entrenamiento para presentarse en el Campeonato del Mundo de 2001 en Bélgica, ahí ganó la medalla de oro en equipos. Además consiguió otras cuatro preseas: oro en piso y viga, bronce en all around y bóveda. Su participación fue exitosa.

Pero tan solo una año después, en 2002 decidió retirarse tras tener una muy pobre actuación en Hungría. Al salir se unió como comentarista deportiva en los medios de comunicación, además continuó con sus estudios y actualmente ostenta un título de maestría en periodismo por la Universidad de Bucarest.

Cuando se pensó que ahí terminaría el debate de dopaje que le quitó su medalla de oro obtenida en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000. Comenzó una nueva disputa, pues el COI retiró de 2004 a 2010 la pseudoefedrina de la lista de sustancias prohibidas. Por ello Andreea, comenzó en 2014 a buscar la forma de recuperar su presea dorada. Se dirigió al presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, para reconsiderar la decisión.

Fue bien recibida por los directivos, pero le reiteraron la que decisión tomada años atrás era inapelable. En una declaración realizada a ESPN, Thoma Bach, comentó, “muestra lo estrictas que son nuestras normas antidopaje al tener que aplicar el principio de responsabilidad estricta del atleta. Por otro lado, siento una gran simpatía por ella porque ella tiene que sufrir de un error de su médico de equipo. Aún más porque esto sucedió a la edad de 16 años, cuando como atleta tienes absoluta confianza en tu equipo médico ”