Si hablamos de gimnasia a nivel mundial, en nuestra cabeza aparece inconscientemente Rumania, una nación que significa mucho para este deporte. Los mejores deportistas y entrenadores son originarios de este país, una tierra a la cual se debe estar agradecido por los incansables logros y la tardes maravillosas que sus gimnastas han dejado en las rutinas presentadas.

La gimnasia rumana tiene un antes y un después a partir de Nadia Comaneci, la gimnasta que se dio a conocer cuando a sus 14 años consiguió la calificación perfecta, es por ello que es reconocida como la mejor gimnasta de todos los tiempos. Pero no sólo por eso, durante su trayectoria consiguió nueve medallas olímpicas, cuatro medallas del campeonato mundial y 12 medallas en campeonatos europeos

Parecía muy difícil sobrepasar lo que Comaneci había logrado, pero alguien lo hizo, y fue justo una rumana. Se trata de Catalina Ponor, una mujer de 29 años que puede presumir de tener una medalla más que Comaneci y de ser la última gran estrella de su país.

Apenas en abril de 2017, Ponor hizo historia al colgarse la presea número 13 en campeonatos europeos, lo que significó tener una medalla más que su compatriota, pues Comaneci se quedó con 12 metales.

No hubo recelo, de hecho y como muestra de éxito, la misma Comaneci fue la encargada de entregarle la medalla de oro, entre sonrisas y un fuerte abrazo, pero esto no ha sido lo único que Ponor hizo por su país en los últimos años, de hecho ella sola se encargó de defender a su patria.

Ponor dio la cara por Rumania en Río 2016, ya que la nación europea no pudo clasificar a su equipo de gimnasia. El país rumano perdió su posición entre la élite de la gimnasia después de una mala actuación en los Campeonatos del Mundo de 2015. Ponor, quien salió de su retiro solamente para tratar de ayudar al equipo a calificar, se ganó su puesto como único competidor individual del país.

Sin un equipo a lado, Catalina emprendió el viaje a Brasil para presentarse sola, pero no lo vio como una desventaja, al contrario, se quitó presión. “Me quitó un poco de presión porque no tengo que llevar un equipo. Si cometo errores yo misma, está en mis manos. Si no hago nada, es mi culpa”, comentó previo al evento.

Con orgullo portó la bandera rumana en la inauguración, de hecho se convirtió en la primera gimnasta en hacerlo. Y aunque no consiguió una medalla, pudo ubicarse en la séptima posición de su última participación olímpica. Meses después, Ponor se presentó en México para participar en el Abierto de Gimnasia Usana, y ahí consiguió el primer lugar.

Finalmente, la última gran estrella de la gimnasia rumana anunció su retiro al finalizar el Campeonato Mundial de Gimnasia Artística de 2017, en Montreal. Sin embargo, se Catalina tendrá una última competencia, ya que se despedirá oficialmente en el marco del Abierto de Gimnasia 2017 en México.

Durante su carrera, Catalina Ponor ganó 23 medallas olímpicas, mundiales y europeas. Más de la mitad de las preseas fueron doradas y buscará una más en el Gimnasio Olímpico Juan de la Barrera los días 25 y 26 de noviembre.