Entras a Entras Google, tecleas Fei Cheng y aprietas enter. En tan solo 1.09 segundos el buscador te arroja más de 20 millones de resultados, pero se recomienda su perfil de Wikipedia, Facebook y un video que lleva por nombre “Cheng Fei – Floor Exercise – 2008 Olympics Team Final”. El material audiovisual te recuerda su participación en la final de equipos de los Juegos Olímpicos de Beijing. Dura poco más de 3 minutos y basta para humillar a las rusas, además de demostrar al mundo de manera categórica que China es una nueva potencia en la Gimnasia.

En el 2008, Fei Cheng apenas tenía 20 años, pero ya era una de la mejores de su país. Su equipo confiaba en ella y no los defraudó, en aquella final abarrotó el gimnasio e hizo vibrar al público con su presentación en el suelo, sus espectaculares saltos volvían loco el graderío, los espectadores la acompañaban con el ritmo de sus palmas. No hubo error, su cara de inocencia lucía en cada movimiento. Al terminar su presentación empuñaba la mano derecha, estaba segura que había hecho lo mejor.

Su equipo ya la esperaba, los entrenadores la felicitaron y sus compañera la abrazaron. La cámara enfocó al equipo ruso que hasta ese momento iban de líderes, su cara de preocupación era evidente. China ya se sabía campeón, festejaba con lo público, alzaban las manos en señal de victoria, mientras las rivales esperaban que los jueces no la favorecieran.

En un solo movimiento Fei Cheng se paró frente al jurado y escuchó su calificación, de pronto el público estremeció, los aplausos y gritos inundaron el gimnasio de felicidad, 15.450 marcó el tablero.

Minutos después la bandera de China ondeó en lo más alto y recibieron la medalla de oro. Ahí Cheng se consagró, en sus segundos Juegos Olímpicos hizo historia, pero no fue la única medalla que ganó en esa ocasión. También se colgó la presea de bronce en Viga de Equilibrio y Bóveda.

Está retirada, pero en su currículum se pueden observar muchos metales dorados, los más sobresalientes son las que indican que Cheng fue tres veces campeona del mundo en bóveda de 2005 a 2007. Además se consagró como la mejor gimnasta en ejercicios de piso en el 2006. Pero no fue todo, también se colgó oro en equipos en 2006. Y era la esperanza en el equipo de gimnasia femenil que representó a China en sus JJOO de 2008.    

No decepcionó a nadie, de hecho se encargó de conducir a su equipo a la final y triunfar. Pero no solo su país le aplaude, también deportistas la idolatran. Sandra Izbaşa, campeona Olímpica de 2008, la ha descrito como una perfeccionista, una gran deportista y una buena amiga. No cabe duda que es un ejemplo para las demás gimnastas y forma parte de una hazaña, la de humillar a Rusia en una final de Juegos Olímpicos.

Con excelentes resultados se catapultó como la mujer que llevaría batuta en el equipo femenil de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, pero antes de llegar sufrió una lesión en el tendón de Aquiles y terminó quedando fuera del equipo. Días después vino lo triste, pues anunció su retiro de la gimnasia artística elite y ahora es una entrenadora encargada de la nueva generación de gimnasta de China