Si usted busca en internet el nombre de Jacob Dalton se encontrará con resultados como: “conoce a uno de los gimnastas más sexys del mundo” o “no se pueden perder las mejores fotos de Jacob Dalton”. Sin embargo, más allá del atractivo físico, fue la gimnasia y el trabajo constante lo que llevó a este deportista al verdadero éxito.
El primer acercamiento de Jake con la gimnasia fue gracias a la película “American Anthem”, protagonizada por el campeón olímpico Mitch Gaylord, y poco después su entrenador de beisbol le recomendó practicar la disciplina, para mejorar la fuerza de su brazo. Así, a muy temprana edad, el estadounidense descubrió la que sería su vocación. Y no falló en la elección.
Como gimnasta, Dalton tuvo una carrera corta, como es habitual en este deporte, pero eso no significó que haya sido irrelevante o poco importante. La capacidad de Jacob le llevó a ser uno de los mejores atletas de su país desde 2009, cuando hizo su debut senior, hasta 2017, año en el que decidió retirarse.
Tanto NCAA como en campeonatos nacionales, Jake se hizo dueño de las pruebas de salto y piso en un par de años. Su competitividad y trabajo le permitieron ser parte del equipo que viajó al Campeonato Mundial de 2011, celebrado en Tokio, Japón.
En tierras asiáticas, Jacob no consiguió colgarse ninguna medalla de manera individual, pero tuvo un decoroso octavo lugar en piso. Sin embargo, fue en esa modalidad (piso), junto con el salto, con el que pudo ayudar al representativo estadounidense para ganar la medalla de bronce.
Un año después de su primera experiencia en un mundial, Dalton tuvo la oportunidad de representar al país de las barras y las estrellas en el mejor escenario que puede haber: los Juegos Olímpicos.
En Londres los ánimos del equipo estadounidense no podían ser mayores, ya que llegaban de obtener un gran resultado en Tokio y el propio gimnasta lo reconoció. “Vamos a salir con una medalla, eso es lo que pensaba yo. Me decía ‘no importa lo que hagamos, vamos a conseguir una medalla’”, aceptó Dalton, pero la historia fue muy diferente, ya que en tierras olímpicas se tuvieron que conformar con un quinto puesto en la prueba por equipos.
De manera personal, Jacob ocupó la quinta posición en el ejercicio de piso, un puesto que no le entregó medalla pero sí el reconocimiento de estar entre los mejores de la modalidad a nivel mundial. Sin embargo, aún con todo el esfuerzo, se regresó con las manos vacías de Londres 2012.
“Creo que he sido capaz de crecer y aprender de eso, que no sólo debes tomar las cosas por sentado”, aseguró Dalton después de una participación “decepcionante” para él y su equipo.
El siguiente ciclo olímpico fue la confirmación del estadounidense como uno de los mejores de su país, conquistando torneos y medallas en las pruebas de piso, salto (sus especialidades) barras paralelas y anillas, con lo que fue capaz de conseguir la puntuación necesaria para asistir a su segunda experiencia olímpica, en Río de Janeiro.
En Brasil la experiencia no fue diferente para Estados Unidos y Dalton. De nueva cuenta la prueba por equipos terminó como cuatro años antes, en quinto lugar. No hubo una oportunidad de mejora. Sin embargo, de manera individual, Jake incluso dio pequeño paso hacia atrás, pues del quinto puesto en piso hecho en 2012, en Río alcanzó un sexto lugar, muy alejado de las posiciones de medallas.
Paralelo a su carrera como gimnasta, el estadounidense se involucró en el mundo de la moda con su propia marca: Mesomorphic, con la que busca “crear algo que motivara a los niños a permanecer en nuestro deporte”.
Por su parte, Youtube tampoco se salvó del espíritu emprendedor de Jacob. Antes de participar en Río 2016, el atleta abrió su propio canal para mostrar su camino rumbo a la justa olímpica y después la ha mantenido activa subiendo videos de tips relacionados al mundo de la gimnasia.
Con 25 años la posibilidad de que Dalton siga compitiendo al más alto nivel parece complicada, ya que la gimnasia es un deporte “fugaz”. Sin embargo, no debe preocuparse mucho por su futuro, pues con su línea de ropa, la oportunidad de ser entrenador o aparecer en revistas de modelos le dará la oportunidad de mantenerse vigente.