Antes de que las gimnastas eligieran un nombre épico para la gran generación de ganadoras de Estados Unidos, en la mesa había tres opciones. Los fans querían que se llamaran “GLAMSquad”, el entrenador de Simone Biles, sugirió “Slay Squad”, y los aficionados votaron por “Phenomenal Five”, pero para ser registradas en los libros de historia de los Juegos Olímpicos y del deporte de los Estados Unidos las deportistas escogieron otro camino.

En los medios sonaron algunos sobrenombres como: The Magnificent Seven y Fierce Five. El equipo de gimnasia dijo en Río 2016 que ya habían escogido, pero lo darían a conocer hasta el final de su participación, justo como lo hicieron los equipos anteriores de los EEUU en Atlanta 1996 y Sidney 2012.

El primer equipo del país de las barras y las estrellas en conseguir oro en unos JJOO de Atlanta fue comandado por Dawes, Shannon Miller, Kerri Strug, Dominique Moceanu, Amanda Borden, Amy Chow y Jaycie Phelps. Mientras en Londres lo hicieron Raisman, Douglas, Jordyn Wieber, McKayla Maroney y Kyla Ross.

Finalmente el equipo de Río de Janeiro, reveló su nombre después de conocer su puntaje ganador que las llevó al podio, justo ahí gritaron “we are the final five”. La mayoría de los aficionados asumieron que el nombre del equipo se debió a la reducción en el número de participantes en el equipo de cinco a cuatro integrantes para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Pero el significado es mucho más personal, pues el nombre tiene que ver con la jubilación de la entrenadora Martha Karolyi, quien es la legendaria maestra rumana que ha sido la coordinadora del equipo nacional de gimnasia femenil de los Estados Unidos durante los últimos 15 años.

Durante esos 15 años pudo convertir a sus entrenadas en un equipo espectacular que puso a Estados Unidos en los primeros planos de la gimnasia mundial. El Final Five habla de 5 deportistas llamadas: Laurie Hernández, Simone Biles, Gabrielle (Gabby) Douglas, Alexandra (Aly) Raisman y Madison Kocian. Ellas representan un equipo de Estados Unidos que conjunta dos afroamericanas y una participante de ascendencia puertorriqueña que forman parte de este conjunto que representa la pluralidad racial y religiosa del país, que cuenta también con una gimnasta judía.

Estas cinco mujeres jóvenes de edades comprendidas entre los 16 y los 22 años han trabajado toda su vida para lograr su sueño de oro olímpico, y ahora conforman el último equipo, las últimas cinco, las “Final Five”.