Daniel Corral ha representado a México en la gimnasia con mucho orgullo, trabajo duro y pasión. A través de los años, el atleta de Baja California ha formado una vida, dentro y fuera de su deporte, de la que se pueda sentir satisfecho.

A pesar de que nunca se ha colgado una medalla en Juegos Olímpicos, Daniel consiguió que México volviera a participar en la gimnasia varonil de este certamen después de veinte años.

Corral es el mejor gimnasta mexicano de la actualidad y cuenta con dos medallas de oro y un bronce en Juegos Panamericanos que lo respaldan.

Su trabajo en la gimnasia inició a los cuatro años, aunque la historia comenzó antes, cuando Daniel acompañaba a su madre a las prácticas de su hermana Allyn. El mexicano mostró su talento desde entonces cuando imitaba las piruetas que otros atletas hacían. Fue el entrenador Luis Velasco quien incursionó profesionalmente a Corral, “yo lo quiero entrenar”, le decía a sus padres para que se animara a dejarlo practicar.

Después de varios años, el mexicano comenzó a sentirse incompleto en la gimnasia, conseguir tantas medallas en campeonatos estatales y nacionales se había convertido en una costumbre que lo aburría. Daniel tenía 16 años y un futuro muy prometedor por delante, sus papás le pidieron que terminara con el compromiso que tenía en la Olimpiada Nacional y, si después lo deseaba, se retirara del deporte.

Corral aceptó y mientras lo hacía, su entrenador Óscar Aguirre comenzó a pedir una oportunidad para el gimnasta en la selección nacional. Daniel no falló, consiguió su pase para los Juegos Centroamericanos de Cartagena 2006 y dejó fuera del equipo a varios atletas experimentados. Ya en Colombia se hizo de una medalla de lata y otra de bronce, además de que resaltó por su juventud.

Daniel Corral volvió a sentir la motivación del reto y estaba de vuelta para continuar con su carrera. Su avance fue tan grande que la Universidad de Michigan le ofreció una beca completa para que estudiara con ellos, sin embargo, Corral no la aceptó porque eso significaba no poder representar a México en torneos internacionales.

Daniel tenía una sola meta en la mente: participar en unos Juegos Olímpicos, de ahí que siempre buscara mejorar en su técnica. Deseaba la perfección y no iba a descansar hasta conseguir su sueño.

Su oportunidad llegó en Londres 2012 y a pesar de ser un novato, Corral sacó su carácter competitivo para y se hizo del oro en barras paralelas. Pero Daniel no quiere ser considerado una estrella de la gimnasia, Daniel desea que la gente lo recuerde por ser un buen ciudadano y ser humano.