La gimnasia en Japón marcó un antes y un después en los años 70, la aparición de un hombre llamado Sawao Kato causó expectación al competir con su hermano Takeshi en los Juegos Olímpicos de México 1968, ganaron la prueba por equipos y comenzó una historia de triunfos, medallas y reconocimientos no solo en su país, sino a nivel internacional.
Al buscar información en internet de este gimnasta lo primero que te aparece es: “Gimnasta japonés y medallista de oro olímpico en ocho ocasiones, convirtiéndolo en uno de los gimnastas olímpicos más exitosos de la historia”.
Antes de saltar a la fama, Sawao vivió sus primeros años en la ciudad donde nació Prefectura de Niigata. Su habilidad y versatilidad, lo llevaron a entrenar y representar a la Universidad de Tsukuba. En su primera participación en los Juegos Olímpicos se llevó las palmas de la afición mexicana al consagrarse en la categoría por equipos, además consiguió la medalla de oro en  all-around y en piso. No fue todo, también se colocó en el tercer lugar en el evento de anillos.
Se siguió preparando y su participación en los JJOO de Múnich era de las más esperadas. No quedó a deber y deleitó al público. El equipo masculino de Japón dominó la gimnasia, pues obtuvieron 15 de las 21 medallas individuales disponibles. Sawao, se apoderó de la medalla de oro en las barras paralelas y un par de medallas de plata en el caballo con arcos y los eventos de barras horizontales. Fue fundamental en el evento por equipo, en donde los japoneses derrotaron a l poderoso equipo soviético por 4 décimas.
Extendió sus triunfos a la siguiente edición de Montreal en 1976, primero catapultó al equipo japonés a su quinta medalla de oro consecutiva. Individualmente consiguió una medalla de oro en las barras paralelas. Finalmente obtuvo la medalla de plata en el evento individual de ejercicios combinados.
Sawao Kato se retiró con excelentes números, sumó 12 medallas olímpicas (ocho de oro) de 1968 a 1976. También ganó una presea dorada en el evento por equipos del Campeonato Mundial. Se colocó como uno de los 10 atletas que han ganado 8 o más medallas de oro en Juegos Olímpicos, por lo cual es uno de los gimnastas masculinos más exitosos de los JJOO, por arriba de Nikolai Andrianov.
A su retiro no dejo la gimnasia, de hecho se convirtió en entrenador y regresó a la institución en donde estudió y entrenó. Ayudó a dirigir a su estudiante Tanaka Hikaruto en el campeonato nacional japonés de 1994. Finalmente, y con mucho merecimiento en 2001, Katō fue consagrado en el Salón de la fama de la gimnasia internacional.